¿POR QUÉ HACE FALTA EL RETIRO DE EMAÚS?

Jesús mismo lo anunció desde hace tiempo: “Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Lucas 19:10. Así dijo en casa de Zaqueo, un Judío que se había apartado del Templo. Y eso es lo que ha hecho Emaús por 37 años, rescatar las “ovejas perdidas” y traerlas de nuevo al redil guiadas por el amor de Cristo y María y ponerlas al servicio de la parroquia.

Ovejas que el sacerdote no conoce porque muchas de ellas no asisten a misa o si lo hacen no están presentes espiritualmente, mirando el celular, etc. Las ovejas que se casaron en la iglesia para cumplir con los padres pero no con Dios. Las que fueron criadas para ser auto-suficientes en la era moderna o solo viven sirviendo al dios dinero y los placeres. Las que la sociedad y los medios la han convencido de que Dios no existe y son ateas o se refugian en otras sectas. Las ovejas que se han divorciado, viven en parejas y se han peleado con la Iglesia Católica, criando a sus hijos en el relativismo moderno, donde actos como el aborto o cohabitar sin casarse son “una opción”.

Son “una multitud tan grande, imposible de contar, de toda nación y raza, pueblo y lengua” solo que estas no están frente al Trono y del Cordero. Las estadísticas varían de país en país pero se estima que globalmente solo un 25% de las ovejas nuestras se identifican con la fe Católica. Y entre los jóvenes solo un 20%. Y en Latinoamérica la Iglesia está perdiendo muchos feligreses a otras “opciones más acogedoras” y de 95% ahora menos del 70% se consideran católicos.

¿Qué le dijo Jesús a los doce? “Diríjanse más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel”… Pero como Él mismo dijo “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe trabajadores a recoger su cosecha”…. ¡Y Emaús ha respondido a ese llamado!

Hoy en América Latina hay cerca de 6,500 católicos ‘registrados’ para cada sacerdote… se cumple lo que dijo Jesús… ¡hacen falta más trabajadores! y Emaús viene apoyar y trabajar bajo el párroco de cada iglesia para que con Jesús podamos gritar juntos “Hoy ha llegado la salvación a esta casa”. (Lc 19:9b)